Este martes, día 3 de septiembre, el Colegio Discípulas de Jesús de León, ha comenzado a colaborar con la recogida solidaria de tapones de plástico puesta en marcha en 2014 por el hospital San Juan de Dios de León. De esta forma, los alumnos, los profesores, las familias y los vecinos del centro escolar podrán acudir al Colegio para depositar sus tapones de plástico, con un doble objetivo: cuidar el medio ambiente (ya que estos tapones se envían a una empresa de reciclaje) y ayudar a niños con discapacidad (puesto que el importe obtenido con su venta se destina a mejorar la calidad de vida de estos niños).

Desde el inicio de la campaña, hace ya cinco años, se han recogido más de 56.000 kilos de tapones y se han recaudado más de 10.000 euros que han servido para ayudar a niñas y niños de toda la provincia de León: Nerea, del Burgo Ranero y David, de León, ambos con parálisis cerebral, pudieron renovar los cuartos de baño de sus casas para mejorar la accesibilidad al aseo diario. Douaa, Valeria y Lorena, de Ponferrada; Georgeana, de Valencia de don Juan; Gabriel, de San Andrés del Rabanedo y Kevin, de León, todos ellos con discapacidad auditiva, tuvieron un ordenador portátil con mochila, para facilitar su aprendizaje en los colegios y centros de formación profesional a los que asisten y Shireen, una niña con discapacidad motora que vivía en León, ha podido acceder a un tratamiento rehabilitador urgente, que le ha permitido mejorar sus movimientos.

Con la incorporación del Colegio Discípulas de Jesús ya son 44 los centros adheridos a la campaña y distribuidos por la provincia de León, donde cualquier persona puede entregar los tapones de plástico de los envases que ya no necesite, evitando que este residuo termine en los vertederos o en el mar.

El Colegio Discípulas de Jesús se encuentra en la calle Flórez, número 8 y ofrece a sus alumnos de educación infantil, primaria y secundaria un aprendizaje basado en las competencias, destacando las que se precisan para la realización y desarrollo personal, el ejercicio de una ciudadanía activa y favoreciendo la inclusión social y el empleo. A partir de este curso, 2019-2020, estos niños y jóvenes podrán participar en la preservación del medio ambiente y, al mismo tiempo, ayudar a otros niños con necesidades especiales con un sencillo gesto, guardar los tapones de plástico y llevarlos a su colegio.

Los miembros de la Dirección, de la Comunidad de Hermanos y de la Comisión de Responsabilidad Social del hospital San Juan de Dios de León agradecen al colegio Discípulas de Jesús esta iniciativa y animan a todos los leoneses a seguir colaborando con la campaña.