Cerca de 25 menores disfrutarán las tardes de los martes y jueves del Campamento Multideporte del Proyecto de Protección Internacional del Hospital San Juan de Dios de León. “Un espacio de convivencia y socialización” que, desde ayer y hasta el próximo 27 de agosto, se unirá a las clases de refuerzo educativo de las mañanas.

Urbano Granda saca una madeja, comenta cómo se llama, coge el extremo del ovillo y se lo lanza a Kelvin Ezequiel que, tras recoger el testigo, dice dos nombres -el de su profesor y el suyo- antes de pasar el resto de lana a Musa Margoshvilli. Todo con el objetivo de tejer una red similar a una tela de araña que les haga comprender la importancia de construir lazos fuertes.

Esta dinámica de presentación, enfocada en la cohesión grupal, marcó el inicio del Campamento Multideporte del Proyecto de Protección Internacional del Hospital San Juan de Dios de León.

Una iniciativa que, desde ayer y hasta el próximo 27 de agosto, reunirá en la carpa instalada en el aparcamiento del centro médico las tardes de los martes y jueves a cerca de 25 menores refugiados que necesitan “un espacio de convivencia y socialización” después de que el confinamiento les haya dejado descolgados.

En este sentido, a estas actividades de ocio se unen las clases de refuerzo educativo que, de lunes a viernes en horario de mañana, les está permitiendo trabajar aquellas asignaturas con las que tienen mayores dificultades. Máxime cuando muchos de ellos aún no han sorteado la barrera idiomática.

“Vamos a hacer mucho trabajo colaborativo con gincanas en las que tendrán que superar pruebas y resolver diferentes acertijos entre todos”, señala Granda, profesor de Educación Física y monitor de Tiempo Libre.

Asimismo, según avanza, en una apuesta por la integración, se desarrollarán juegos multiculturales para “aprender los unos de los otros”.

“Yo les voy a enseñar el Kin-Ball”, indica Granda sobre un deporte en el que la unión hace la fuerza. “Se harán tres equipos mixtos y todos los miembros tendrán que evitar que el balón, de grandes dimensiones, toque el suelo”, según añade.

Y todo ello en un entorno saludable que pasa por garantizar la máxima seguridad y diversión a todos los participantes en el marco de la crisis sanitaria propiciada por la expansión del Covid-19.

En este sentido, a su llegada, se les toma la temperatura y se les proporciona gel hidroalcohólico para mantener la higiene de manos a raya.

Campaña de ‘crowdfunding’

El Hospital San Juan de Dios de León (https://hospitalsanjuandedios.es), junto a su Obra Social (https://obrasocialsanjuandedios.es) inició el pasado 15 de junio una campaña de ‘crowdfunding’ en la web Migranodearena (https://bit.ly/laeducacionsurefugio) con el fin de recaudar 1.058 euros para la compra de cinco ordenadores portátiles convertibles en tabletas a la empresa leonesa Smart Dragon.

Estos equipos serán reacondicionados al objeto de contribuir a reducir el impacto medioambiental que produce los componentes electrónicos. Además, con el fin de aportar su grano de arena a la campaña, Smart Dragon contribuye con un descuento del 15 por ciento.

La meta ha sido redefinida tras la reciente donación de 15 tabletas Lenovo Smart Tab M10 con conexión a Internet 4G o Wifi por parte de la Fundación CEOE y Fundación Orange en el marco de una campaña que persigue enfrentar la “alta vulnerabilidad” de unas familias que, en la mayoría de los casos, son extensas.

Asimismo, hace escasos días la empresa de suministros informáticos IPS se unía a la campaña con la donación de otros dos ordenadores de segunda mano que llegarán al Hospital próximamente.

“La crisis sanitaria del Covid-19 ha visibilizado la gran brecha digital de unos menores que tienen muchas dificultades para seguir su formación online”, explica Dolores Queiro, coordinadora de un Proyecto de Protección Internacional que ha atendido en lo que va de año a 85 refugiados.

#LaEducaciónSuRefugio