‘Lo que no entra en cuadro’: las historias que permanecen fuera del foco

Más de 250 personas se dan cita en los Cines Van Gogh para asistir a la proyección del mediometraje de Marcos Roddie, una obra colectiva nacida en el marco de Refugio Creativo, las residencias artísticas del Programa de Protección Internacional de San Juan de Dios León • Su trabajo se articula como una investigación audiovisual y comunitaria que propone la creación de una “película” construida desde la memoria, las historias múltiples y la capacidad de agencia de personas con trayectorias vitales diversas. Hay historias que rara vez aparecen en los titulares. Experiencias, recuerdos, preguntas y sueños que permanecen fuera del encuadre, invisibles para quienes observan desde fuera. Precisamente hacia ese espacio dirige la mirada ‘Lo que no entra en cuadro’, el mediometraje impulsado por el cineasta leonés Marcos Rodríguez Díez (Marcos Roddie) junto a personas participantes del Programa de Protección Internacional (PPI) de San Juan de Dios León llevado este jueves a la gran pantalla ante más de 250 asistentes en los Cines Van Gogh. El encuentro puso el mejor de los broches a la segunda edición de Refugio Creativo, una iniciativa que convierte el arte en una herramienta de encuentro entre creadores y personas solicitantes de asilo. Lejos de plantearse como una película convencional, el proyecto ha sido concebido como un proceso colectivo donde la escucha, la memoria y la convivencia han ocupado un papel central. «Lo importante era aprender juntas, imaginar nuevas posibilidades, jugar con el cine y mirar el lugar donde vivimos con otros ojos», precisó Marcos Roddie, que durante ocho días convivió en el centro de acogida La Fontana, en el barrio leonés de Armunia, compartiendo el día a día con quienes dan sentido alprograma. El resultado es una propuesta que transita entre el documental, el ensayo audiovisual y la creación comunitaria, incorporando herramientas como la improvisación, el teatro, el movimiento o el uso libre de imágenes y sonidos para construir un relato coral sobre la identidad, la memoria y la pertenencia. Un espacio para crear y compartir La presentación arrancó con la intervención de la directora del Área Social de San Juan de Dios León, Dolores Queiro, quien destacó el papel de la cultura y la creatividad como motores de transformación social. «Desde Refugio Creativo buscamos generar espacios donde el arte y la cultura se conviertan en herramientas de encuentro y construcción de comunidad. Tenemos una convicción sencilla y clara: que la diversidad nos enriquece y que la hospitalidad es un mandato humanitario irrenunciable», señaló ante un auditorio completamente lleno. Queiro recordó que el documental nace precisamente de ese espíritu de participación y creación compartida que caracteriza al programa, donde las personas no son meras espectadoras de una actividad cultural, sino protagonistas activas de su propio relato. «Las personas participantes han sido mucho más que intérpretes: han sido creadoras de una obra que transmite verdad, dignidad y esperanza», subrayó. La fuerza de las historias compartidas Durante la residencia artística surgieron escenas improvisadas, homenajes al cine y conversaciones sobre la memoria que fueron tomando forma sobre la marcha. «Nos hemos puesto a jugar, y no siempre es fácil hacerlo aquí: hay días complejos, mucha actividad, cursos o trámites. Pero Marcos nos ayudó a encontrar ese espacio», explicó Ánxela Blanco, dinamizadora sociocomunitariadel PPI e impulsora del proyecto. Roddie asegura que uno de los elementos más enriquecedores del proceso fue precisamente la diversidad cultural presente en La Fontana. «La mezcla de culturas es impresionante. Durante mi estancia se hizo todavía más evidente porque hablábamos, discutíamos e imaginábamos juntas. Eso es muy valioso, especialmente para quienes están lejos de su país: permite mirar el lugar donde vives con otros ojos», aseguró. Un coloquio conducido por Martínez del Pozo Tras el pase tuvo lugar un coloquio conducido por Rafael Martínez del Pozo, ganador de la tercera convocatoria de Refugio Creativo con el proyecto ‘Radio Fontana’, que además realizó una emisión especial en directo desde los propios cines. El artista y productor sonoro, que concibió su residencia como un laboratorio abierto de escucha, un lugar para que cada uno cuente su propia historia, confesó que la experiencia le ha permitido descubrir de cerca la capacidad de resiliencia de quienes llegan a España en busca de protección: “Es impresionante ver la capacidad que tiene el ser humano para esforzarse y seguir adelante”. Con la colaboración de la Fundación «la Caixa» En Refugio Creativo, seleccionado como proyecto ganador en la Convocatoria de Proyectos Sociales Castilla y León 2025 de la Fundación «la Caixa», artistas de distintas disciplinas conviven durante varios días con personas solicitantes de asilo para desarrollar propuestas creativas a partir de experiencias compartidas. Desde su puesta en marcha en 2024, el programa ha demostrado que el arte puede ser mucho más que una actividad cultural. Puede convertirse en un lugar de encuentro, una herramienta para generar vínculos y una forma de construir comunidad. Y eso es precisamente lo que propone ‘Lo que no entra en cuadro’: una obra construida a partir de recuerdos, conversaciones y experiencias compartidas que invita a mirar más allá de las etiquetas y a detenerse en aquello que habitualmente permanece fuera del foco.