El proyecto impulsado por Rafael Martínez del Pozo estrena su primera emisión en directo desde el Centro de Protección Internacional de San Juan de Dios de León, donde la radio se transforma en un espacio para compartir historias, construir vínculos y hacer barrio • La residencia artística, desarrollada en el marco del III Programa de Refugio Creativo con la colaboración de Fundación “la Caixa”, se ha concebido como un laboratorio abierto de escucha • “Tenía unos objetivos y unas expectativas, pero vivir aquí durante esta semana larga te cambia muchas cosas interiormente”, asegura el artista y productor sonoro.
Durante dos horas, los pasillos, salas comunes y espacios de encuentro de La Fontana de Armunia, sede del Programa de Protección Internacional (PPI) de San Juan de Dios León, se han transformado en un estudio de radio abierto. Micrófonos, conversaciones y relatos de vida han dado forma a la primera emisión de ‘Radio La Fontana’, el proyecto desarrollado por el artista y productor sonoro Rafael Martínez del Pozo dentro del III Programa de Refugio Creativo. Residencias Artísticas Ana Mendieta, con la colaboración de Fundación «la Caixa».
La iniciativa nació con la intención de crear una radio comunitaria capaz de recoger las voces y experiencias de las personas residentes, del equipo profesional y del propio barrio de Armunia, convirtiendo la escucha en una herramienta de creación colectiva. Un objetivoque, tras varios días de convivencia, talleres y experimentación sonora, ha comenzado a tomar forma.
‘Radio La Fontana’ ya forma parte de la historia de Refugio Creativo, un programa que utiliza la cultura como herramienta de innovación social para promover la inclusión y la participación de las personas refugiadas y solicitantes de asilo. En este sentido, ya ha albergado las propuestas de la bailarina cubana Ana Beatriz Pérez Enríquez – Betty y del cineasta local Marcos Rodríguez Díez, conocido como Marcos Roddie.
«Refugio Creativo trabaja para garantizar los derechos culturales de las personas solicitantes de asilo o refugiadas. Intentamos hacer vida juntas y generar vida cultural en el territorio», ha explicado la dinamizadora sociocomunitaria del PPI de San Juan de Dios León, Ánxela Blanco.
Blanco ha recordado que las personas acogidas en el programa «han tenido que huir de sus países porque su vida o su libertad se veían severamente amenazadas», por lo que el trabajo del centro busca que puedan «empezar a escribir una nueva página en un contexto seguro donde su vida no corre peligro». Para ello reciben acompañamiento psicológico, jurídico y social, además de apoyo en aspectos como el acceso al empleo, la vivienda o su integración en la comunidad.

«Cuando presenté el proyecto tenía unos objetivos y unas expectativas, pero vivir aquí durante esta semana larga te cambia muchas cosas interiormente. A nivel emocional es una experiencia muy bonita, pero muy intensa», ha explicado Martínez del Pozo.
Lejos del formato radiofónico tradicional, la propuesta apostó por una radio en movimiento, construida desde la cotidianeidad del centro y las relaciones que se generan en él.
«La idea era implementar una radio aquí, pero que contuviera elementos de movilidad. No quería hacer la típica radio en una mesa con personas expertas ocupando un tiempo de antena. Quería hacer algo más callejero, que reflejara lo que imaginaba que era este centro: muchas personas trabajando, relaciones que se establecen con los residentes y ese mosaico de pequeños momentos que conforman la vida de un lugar», ha señalado.

La residencia comenzó como un laboratorio abierto de escucha. Durante varios días, participantes y equipo realizaron pruebas de ‘streaming’, grabaciones y recorridos sonoros que fueron moldeando la propuesta inicial: “Hemos ido haciendo prácticas, comprobando que funcionaba todo. Casi no me ha dado tiempo a reflexionar desde el discurso. Ha sido más intuitivo: probar, equivocarnos, cambiar de dirección y seguir avanzando».
El proyecto seleccionado por el jurado del III Programa de Refugio Creativo fue precisamente el que mejor encarnaba la filosofía de esta iniciativa impulsada por San Juan de Dios León: entender la cultura como un derecho y como una herramienta para construir comunidad. El comité valoró especialmente su capacidad para generar impacto comunitario, fortalecer el vínculo entre el centro, el barrio y la ciudad, y dejar recursos que permitan la continuidad del proyecto más allá de la residencia artística.
De hecho, uno de los objetivos es que Radio La Fontana continúe funcionando de forma autónoma en el futuro. «Ahora el primer paso era hacer este streaming, que además tiene algo muy especial porque sucede en directo. La idea es que los programas puedan escucharse después online y ver cómo continúa creciendo. Yo continuaré vinculado desde el voluntariado porque es un proyecto que te toca y te apetece acompañar, pero creo que tiene que funcionar por sí mismo», ha afirmado.

Sin embargo, lo que más ha marcado al creador no ha sido la dimensión técnica del proyecto, sino el encuentro con las personas que habitan La Fontana. «No conocía el centro antes de esta experiencia. Vine unos meses atrás para conocer el proyecto y al equipo, pero convivir aquí ha sido algo completamente distinto», según ha confesado.
Durante estos días, la radio se ha convertido también en un espacio donde algunas personas refugiadas han podido compartir fragmentos de sus historias y sus procesos de reconstrucción vital: «Hay personas que han encontrado aquí un lugar para contar su historia. Son historias muy fuertes. Ver dónde están ahora, que han aprendido español, que están formándose o que pronto podrán trabajar, emociona muchísimo. No estoy acostumbrado a convivir tan de cerca con personas que han vivido situaciones de este tipo».
La resiliencia como aprendizaje de vida
Martínez del Pozo ha reconocido que la experiencia le ha permitido descubrir de cerca la capacidad de resiliencia de quienes llegan a España en busca de protección. «Es impresionante ver la capacidad que tiene el ser humano para esforzarse y seguir adelante. Son situaciones que me han tocado profundamente. Pero también hay algo muy esperanzador: ver que estas personas llegan con ganas de construir una vida nueva, de convivir y de aportar», ha indicado.
Por eso, según ha concluido, iniciativas como Radio La Fontana tienen sentido más allá de la creación artística: «Las personas que llegan aquí van a enriquecer una ciudad como León y un país como España. La radio puede ayudar a que nos escuchemos mutuamente y a que nos conozcamos mejor».
Con esa vocación nació el Programa de Refugio Creativo de San Juan de Dios León: abrir espacios donde arte, cultura y acogida se encuentren para generar nuevas formas de convivencia. La primera emisión de ‘Radio La Fontana’ supone un nuevo paso en ese camino, demostrando cómo la cultura puede convertirse en una herramienta de encuentro, participación y transformación social.