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El Hospital San Juan de Dios de León impulsa el mapa digital de lunares para detectar de forma precoz el cáncer de piel

El Hospital San Juan de Dios de León se suma este sábado a la conmemoración del Día Europeo y Mundial de la Prevención del Cáncer de Piel poniendo el foco en la vigilancia activa de la piel y en la dermatoscopia digital o mapa de lunares como herramienta clave para el diagnóstico precoz del melanoma, su tipología más agresiva. Y es que junto a la leucemia es el cáncer con mayor potencial de restar años de vida.

El cutáneo es el más frecuente en el ser humano y está estrechamente relacionado con la exposición solar acumulada a lo largo de la vida. Aunque el sol resulta esencial —ya que favorece la síntesis de vitamina D, fundamental no solo para la absorción del calcio, sino también para el sistema endocrino, inmunológico y el ciclo celular—, su efecto es acumulativo y no está exento de riesgos. La piel tiene memoria: tolera las agresiones derivadas de la radiación ultravioleta, pero no las olvida, lo que incrementa el riesgo de desarrollar lesiones malignas con el paso del tiempo. 

Los especialistas recuerdan que una exposición diaria al sol de entre ocho y quince minutos puede ser suficiente para cubrir las necesidades de vitamina D. Sin embargo, exposiciones más prolongadas o sin protección favorecen el daño cutáneo. El bronceado, de hecho, no es un signo de salud, sino una respuesta biológica de defensa frente a la radiación ultravioleta. Por ello, las primeras exposiciones en primavera y a comienzos del verano, cuando la piel aún no está adaptada, suponen un mayor riesgo de quemaduras. 

Además, la radiación ultravioleta tipo A (UVA) puede atravesar las nubes e incluso el cristal, lo que obliga a mantener medidas de protección incluso en días nublados o en interiores con luz solar directa. En este contexto, la doctora Miriam Fernández Parrado, dermatóloga del Hospital San Juan de Dios de León, destaca la importancia de observar la piel de forma periódica y de apoyarse en herramientas de diagnóstico avanzadas. 

Los lunares, también llamados nevus melanocíticos, son pequeñas acumulaciones de células pigmentadas en la piel y forman parte habitual del organismo: la mayoría de las personas tiene entre 10 y 40, con gran variedad de formas y tamaños, pudiendo ser congénitos o adquiridos. Su control constituye uno de los métodos más eficaces para prevenir o diagnosticar de forma precoz un melanoma.

En este sentido, la dermatoscopia digital o mapa de lunares consiste en una exploración corporal completa con registro fotográfico sistemático, tanto de imágenes clínicas como dermatoscópicas, que permite documentar todos los lunares del paciente y analizar con mayor precisión aquellos que presentan características sospechosas.

“Cuando hablamos de hacer un mapa de lunares, nos referimos a realizar una exploración corporal total y tomar fotografías. Esto nos permite ver los lunares a simple vista, contarlos y detectar la aparición de nuevos, además de estudiar con mayor detalle aquellos que pueden resultar más sospechosos”, explica la especialista.

A diferencia de una revisión convencional, la dermatoscopia digital permite comparar imágenes a lo largo del tiempo. “Cuando el paciente vuelve a consulta, disponemos de una imagen previa. Para diagnosticar precozmente el melanoma es fundamental fijarnos en los lunares que cambian ya sea de color, de tamaño o de forma, o en los nuevos que aparecen”, añade.

La regla del ABCDE

Como complemento a estas revisiones médicas, los especialistas recomiendan la autoexploración periódica de la piel mediante la conocida regla ABCDE, un método sencillo que ayuda a identificar signos de alarma en los lunares: la asimetría, los bordes irregulares, los cambios de color, el aumento de diámetro —especialmente por encima de los seis milímetros— y la evolución.

“Si detectamos que un lunar es asimétrico, presenta cambios en los bordes, se oscurece, aumenta de tamaño o simplemente evoluciona, debemos acudir a un experto lo antes posible”, aconseja Fernández Parrado.

La dermatoscopia digital refuerza esta vigilancia al permitir un seguimiento preciso y objetivo de la piel. Tal y como destaca el propio centro, esta técnica facilita la detección de melanomas en fases muy iniciales, en las que las posibilidades de curación son muy elevadas, mientras que en estadios más avanzados el pronóstico empeora.

Aunque cualquier persona puede beneficiarse de este tipo de revisión, resulta especialmente recomendable en pacientes con mayor riesgo, como aquellos con numerosos lunares, antecedentes personales o familiares de melanoma, piel clara o tendencia a sufrir quemaduras solares, especialmente durante la infancia o adolescencia.

Desde el Hospital San Juan de Dios de León insisten en que la prevención del cáncer de piel pasa por la combinación de hábitos responsables y revisiones periódicas. Evitar la exposición en las horas centrales del día, utilizar fotoprotección adecuada y vigilar los cambios en la piel son gestos sencillos que pueden marcar la diferencia. “La prevención es la mejor arma”, recuerdan desde el centro, que anima a la población a cuidar su piel durante todo el año y consultar ante cualquier signo de alerta.

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