El vicario general de la Diócesis de León ha presidido una eucaristía en el Hospital San Juan de Dios con motivo de la festividad de su fundador en un año en el que la Orden celebra su 450 aniversario como Institución • En su homilía ha incidido en una fuerza de la caridad que debe “fortalecer la paz” y ha llamado a actuar para “llevar a Dios” a los más vulnerables.
El vicario general de la Diócesis de León, Luis García Gutiérrez, ha presidido este martes, 8 de marzo, una eucaristía en el Hospital San Juan de Dios de León con motivo de la festividad de su fundador, patrón de las personas que integran el cuerpo de bomberos, las personas enfermas y el personal de enfermería. Y lo ha hecho en un año en el que la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios celebra su 450 aniversario como Institución, un momento clave para hacer memoria y renovar la fuerza carismática de la hospitalidad.
En su homilía, García Gutiérrez, que ha estado acompañado por Abilio Fernández, responsable del Servicio de Atención Espiritual y Religiosa (SAER), y por el padre Binod Poovathinka, ha afirmado que “San Juan de Dios fue un hombre excepcional que, desde su nacimiento, a finales del siglo XV, ya expresaba la capacidad que tenemos para buscar y encontrarnos con Dios”. En este sentido, ha llamado a reflexionar sobre la importancia de las mediaciones tras recordar que fue discípulo espiritual de San Juan de Ávila. “En este Hospital, casi sin saberlo, podemos actuar como ellos y llevar a Dios a los enfermos”, ha confesado para, a renglón seguido, aludir a un salmo responsorial que quiso dejar claro que “el recuerdo del justo será perpetuo”.




García Gutiérrez ha incidido en ‘La fuerza de la caridad’, “una caridad que se realiza en los hechos”. “El ayuno que yo quiero es éste: abrir las prisiones injustas, hacer saltar los cerrojos de los cepos, dejar libres a los oprimidos, romper todos los cepos, partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, vestir al que ves desnudo y no cerrarte a tu propia carne”, ha señalado en referencia a la lectura del libro de Isaías 58, 1-9a. Porque, con la guerra en Ucrania como telón de fondo, “el mensaje, tan actual, se debe aplicar a las circunstancias y a nuestra propia vida”.
Un recuerdo para las víctimas del conflicto
Así, ha invitado a todos los presentes a la celebración, que ha estado precedida por un triduo de oración, a vivir al estilo sanjuandediano. “La parábola del buen samaritano es un ejemplo de cómo actuar. Debemos acostumbrarnos a mirar a los ojos, detenernos ante ellos y descubrir cuáles son sus necesidades”, ha precisado el vicario general de la Diócesis de León con un recuerdo para las víctimas del conflicto: “Que la fuerza de la caridad fortalezca la paz”.
De forma posterior a la eucaristía, que ha cerrado con el himno en honor a San Juan de Dios (“al que fue del amor adalid”), con la presencia del organista Teodomiro Álvarez, el vicario general ha compartido un rato con todos los hermanos.