El Programa de Protección Internacional comparte el balance de una segunda edición transformadora —liderada por el cineasta leonés Marcos Roddie— y anuncia la creación de una Red de Alianzas para el Refugio Creativo destinada a involucrar al barrio, la ciudad y el tejido cultural • El proyecto ‘Lo que no entra en cuadro’ se articula como una investigación audiovisual y comunitaria que propone la creación de una “película” construida desde la memoria, las historias múltiples y la capacidad de agencia de personas con trayectorias vitales diversas.
El Programa de Protección Internacional (PPI) de San Juan de Dios de León ha celebrado este martes en La Fontana de Armunia una rueda de prensa que marca un nuevo paso para ‘Refugio Creativo’, el proyecto que une acogida, arte y comunidad, y que acaba de ser seleccionado como iniciativa ganadora en la Convocatoria de Proyectos Sociales Castilla y León 2025 de Fundación “la Caixa”.
El encuentro tuvo un triple objetivo: compartir esta noticia, presentar el balance de la segunda residencia artística —desarrollada por el cineasta Marcos Roddie— y anunciar tanto la apertura de la tercera convocatoria como la puesta en marcha de la nueva Red de Alianzas para el Refugio Creativo, una estructura colaborativa que pretende implicar al barrio, a la ciudad y a creadoras y creadores comprometidos con la convivencia.

“‘Refugio Creativo’ empieza en 2024 en La Fontana, en el barrio de Armunia”, recordó Ánxela Blanco, dinamizadora sociocomunitaria e impulsora de “un proyecto de innovación del que existen muy pocos referentes a nivel nacional”.
Su funcionamiento es sencillo y, a la vez, profundamente transformador: artistas de distintas disciplinas conviven durante varios días en el recurso de acogida, comparten rutinas, normas y espacios con las personas solicitantes de asilo y desarrollan una propuesta creativa desde esa convivencia real.
“Les proporcionamos las mejores condiciones para que continúen creando, de manera que se dejen influir por la comunidad y también la nutran”, señaló Blanco. Recordó además que “es una propuesta para acompañar tanto a quien llega como a quien acoge”, porque “la acogida debe ser un proceso de ida y vuelta, un acto de hospitalidad y de paz”.
La selección del proyecto por parte de Fundación “la Caixa” supone, en palabras de Ánxela, “la validación de una institución de gran relevancia” y un impulso decisivo para consolidarlo. “Es su primera colaboración con San Juan de Dios León y nos permitirá mejorar las condiciones de la residencia, ampliar su alcance y asegurar que el programa siga creciendo en el territorio”.
Ocho días de juego, cine y transformación compartida
El protagonista de esta segunda edición ha sido el cineasta Marcos Roddie, cuyo proyecto fue seleccionado por un jurado formado por solicitantes de asilo, profesionales del PPI y artistas vinculados al programa.
“Durante ocho días he vivido aquí, compartiendo desayunos, conversaciones y tiempos de descanso”, relató. “Ese día a día es lo que permite que el proceso creativo nazca desde lo cotidiano. Ahí surgen los vínculos reales que dan sentido a la película”, explicó.
El joven cineasta insistió en que el corazón de la propuesta está en el proceso: “No buscábamos una película al uso. Lo importante era aprender juntas, imaginar nuevas posibilidades, jugar con el cine y mirar el lugar donde vivimos con otros ojos”.
“Nos hemos puesto a jugar, y no siempre es fácil hacerlo aquí: hay días complejos, mucha actividad, cursos, trámites… Pero Marcos nos ayudó a encontrar ese espacio”, añadió Ánxela Blanco. Y Abdul, participante del proyecto, lo confirmó: “Cada encuentro me ha gustado. Ahora estoy listo para vivir nuevas experiencias. Estoy muy muy contento”.
Recién llegado de Guinea Conakry —lleva un mes en La Fontana—, Abdul confesó que nunca habría imaginado encontrarse con un espacio creativo así: “No me esperaba esto”, afirmó sonriendo.
Durante la residencia surgieron homenajes al cine, improvisaciones, mezclas de géneros y conversaciones sobre la imagen y la memoria. Algunas ideas estaban previstas; otras aparecieron de manera espontánea. “El teatro tan bonito que hay aquí y el proyector de 35 mm fueron un descubrimiento”, comentó Roddie. “Cuando lo vi dije: esto tiene que salir”.
Lo que más le impactó, sin embargo, fue la riqueza humana de La Fontana: “La mezcla de culturas es impresionante. En el proyecto se hizo todavía más evidente porque hablábamos, discutíamos e imaginábamos juntas. Eso es muy valioso, especialmente para quienes están lejos de su país: te permite mirar el lugar donde vives con otros ojos”.

Tercera edición en marcha y una red de alianzas
San Juan de Dios anunció la apertura de la tercera convocatoria de ‘Refugio Creativo’, que permanecerá abierta hasta el 30 de marzo y cuya resolución se prevé para inicios de abril. La residencia incluirá 1.650 euros para producción artística, 450 euros para desplazamiento y una estancia integral de 10 días en La Fontana para un máximo de cuatro personas.
La convocatoria está dirigida a creadoras y creadores de múltiples disciplinas —cine, artes visuales, muralismo, escritura, artes escénicas o prácticas experimentales— siempre que sus propuestas estén alineadas con los valores del programa: convivencia en paz, justicia social, defensa de la diversidad y creación de discursos luminosos frente al miedo.
Al mismo tiempo, La Fontana trabaja ya en la puesta en marcha de la Red de Alianzas para el Refugio Creativo, pensada para sumar al barrio, a instituciones y al ecosistema cultural leonés. “Queremos un proyecto perdurable y replicable”, destacó Blanco, “desde una hospitalidad abierta, con muros porosos, donde el barrio entra y nosotros entramos en él”. Esa es la esencia: acompañar creando, imaginar juntas y convertir la diversidad en un espacio que brilla.